Temas tabús si se quiere caer bien al establishment educativo

Hay algunos temas que uno no debe tocar si pretende caer bien a los que mandan en el ámbito educativo o, a todos aquellos grupúsculos u organizaciones docentes que, gracias a la mediatización de los mismos, consiguen para sus miembros determinadas prebendas que les permite ascender en la pirámide cada vez con más pendiente en sus caras y más estrechamiento en la parte superior en la que se ha convertido algo que, anteriormente fue considerado como servicio público. No, no es algo que no pueda sostenerse desde el empirismo más puro. Es algo que, por desgracia, los que llevamos tiempo viendo como ha ido evolucionando la mediatización de ciertas prácticas, el aval que han recibido de muchos medios y, cómo no, el modelo de personajes que se ha elegido mediante unas muy bien diseñadas campañas de márqueting para ser el estereotipo de los diferentes actores del sistema educativo, tenemos muy claro. Más aún después de ver como últimamente en determinadas redes o noticias educativas publicadas por los medios, está apareciendo una gran cantidad de anónimos o personajes que omiten su nombre verdadero que defienden, a capa y espada, organizaciones o praxis educativas mediante la estrategia de intentar desprestigiar, sin ningún tipo de pruebas y mediante argumentos insostenibles pero que, algunos se creen, a quien ose cuestionar ciertas cosas. Sí, hay temas tabús que no pueden tocarse. Temas que, según se observa a diario, te impedirán escalar en una pirámide que, en un espacio de horizontalidad como además defiende ese propio establishment que se ha creado, está siendo cada vez más bien estructurada y con unos mayores filtros de pureza ideológica o metodológica.

Fuente: http://www.nicolaslitvinoff.net
Fuente: http://www.nicolaslitvinoff.net

Uno no puede cuestionar a determinadas organizaciones porque están avaladas por determinadas administraciones educativas. Sirva como ejemplo el grupo bien organizado y avalado por La Caixa que han sido nombrados como los paladines de una nueva educación en un futurible contexto de Cataluña independiente. Uno no puede criticarlos porque se encuentra con la aparición de anónimos, defensores a ultranza de los anteriores, siendo llamado de todo y considerado un mal patriota. Se han adueñado de la política educativa catalana. Eso sí, nadie salvo honrosas excepciones oponiéndose a la jauría innovadora más tradicionalista que campa a sus anchas por muchos centros educativos catalanes y que está permitiendo seleccionar al profesorado según abrace o no sus posicionamientos ideológicos. También hay grupúsculos parecidos que se están haciendo con la Educación de la Comunidad de Madrid. Entre ellos la Fundación Trilema, gestionada por la mano derecha de Jose Antonio Marina. Seleccionada para impartir cursos de formación al profesorado en prácticas. Y son sólo la punta del iceberg. Eso sí, ninguna de esas organizaciones posicionándose contra los recortes educativos, pidiendo una bajada de ratios o recuperar las condiciones laborales de los docentes. Que eso no toca y si te oyen hablar de ello ya quedas marcado a fuego en el grupo de los malos malotes.

Tampoco puede uno tomarse a cachondeo determinadas prácticas educativas. Que uno no es moderno si no habla maravillas del ABP, el Flipped Classroom o la gamificación con piruletas realizadas con una impresora 3D. Si a uno le parece una tomadura de pelo los MOOC que ofrecen las administraciones educativas y las insignias que se ofrecen en los mismos ya es un rancio sin posibilidades de caer bien a los guays. Y son los guays los que dan cursos de formación, promocionan a lugares de pontificación divina normalmente alejados del aula y salen en muchas fotos. De lo último que no falte. Hay gente a la que le gustan mucho las fotos. Bueno, allá cada cual con sus gustos.

No podemos tampoco tocar el tema de la necesidad perentoria de saber lidiar con las inteligencias múltiples, reconocer la decisión divina que sigue dotando a jesuitas y monjas para ser los adalides educativos. No, no debemos osar, por ser otro gran tema tabú, cuestionar la necesidad que existan centros privados subvencionados con el dinero de todos en los que se hace un filtro para que no se les cuelen esos «pobretones» que deben ir a la pública. Que la pública debe ser asistencial. No vayamos a decir otra cosa.

Pero, ¿sabéis lo más jodido del asunto de los temas tabús en educación? Que, simplemente opines o reflexiones para intentar abrir un debate en un sentido o en otro, teniendo unas tesis propias, ya hace que seas alguien que no tiene cabida en el establishment. Bueno, sinceramente, a algunos tampoco nos importa tanto porque estamos muy contentos de estar donde estamos y de decir abiertamente lo que creemos que debemos decir. Y sí, en ocasiones -y no pocas- seguro que me equivoco. Soy humano 🙂

Sí, he mirado en sitios serios y es tan válido el uso del plural tabús como el de tabúes.
EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

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