Tipologías del plagio educativo

Estos días se está difundiendo masivamente (al menos a mí me ha llegado por varias vías) una infografía de Turnitin donde se clasifican los tipos más habituales de plagios que se dan en entornos educativos. Es realmente curioso y, aún lo es más, cuando le damos un vistazo en profundidad a dicha clasificación. No voy a entrar en la legalidad, conveniencia o necesidad del copia-pega-adaptación en ámbitos educativos, pero es realmente curioso que la mayoría de miembros de la comunidad educativa elaboremos alguna vez materiales o artículos incorporables a alguno de los tipos que se nos describen. A propósito, éste no es uno de los que se escape de dichas prácticas 😉

Vamos a desglosar los tipos de plagio que se nos describen:

  • Clonar. Copiar directamente sin añadir ni quitar nada
  • CTRL-C. Contiene porciones significativas de una fuente original sin cambios. Se ha copiado gran parte de la fuente original
  • Encontrar-Sustituir. Se realiza una copia de un trabajo sustituyendo palabras o frases (muchas veces de forma automática con el procesador de textos)
  • Remezclar. Copiar de muchas fuentes sin modificar nada más que enlazar dichas pequeñas copias para que formen un texto global
  • Reciclar. Un autoplagio de trabajos obsoletos. Nos plagiamos a nosotros mismos usando materiales elaborados hace un tiempo para usarlos en materiales nuevos
  • Hibridar. Combinar material correctamente citado con material mal citado en el mismo texto
  • Mashup. Una mezcla de diferentes fuentes sin citar ninguna de ella ni atribuir el trabajo a los autores del documento/trabajo original
  • 404 Error. Citar artículos y trabajos inexistentes por si cuelan. Habitual en trabajos de ámbito universitario (más de lo que parece)
  • Agregador. Citar correctamente el material pero no tratarse del material original. Se están citando fuentes derivadas de un material origen que, muchas veces, es imposible de localizar por estar mal citado en el documento/trabajo derivado
  • Re-Tweet. Se cita correctamente pero se incluye demasiada parte de copia en el contenido propio

¿No creéis que podríamos clasificar la mayoría de trabajos/artículos educativos dentro de los tipos anteriores? ¿Es positiva la adaptación de materiales para aumentar la difusión de los mismos dándoles otra perspectiva? ¿Es lícito el plagio sin ánimo de lucro? ¿Debemos educar en las correctas citaciones de los trabajos? Mucho a trabajar en el mundo educativo para ahondar en un tema tan controvertido como es el tema del uso de materiales de terceros.

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

7 Comments
  1. Pienso que en todo caso lo importante es el valor pedagógico de los resultados. Entiendo que si no se siguen unas normas este se puede ver dañado, pero en demasiados casos nos vemos más tentados en pensar en los derechos del autor que en los de los posibles alumnos. Por otra parte, en los casos de reciclaje y Re-Tweet, si el resultado final es bueno, no veo el problema.
    Creo que hay que empezar a diferenciar las figuras de los maestros educadores de los «maestros» autores. A todos nos gusta que nos reconozcan nuestras obras, pero no hay que perder la idea de lo que importa en cada caso. También pienso que citar adecuadamente la fuente, no obstante, es una costumbre sana que permite una más correcta pedagogía. No obstante cuando alguien elabora una obra pensada para el ámbito educativo y pretende cobrar por ella, de alguna manera también está vulnerando los principios que la etiqueta de «educativo» implican.

  2. en mho no se refiere a actividades docentes sino a trabajos de clase elaborados por alumnos. siempre me pareció entender que los profesores pueden en cierta manera no obedecer a las leyes del copyright en entornos didácticos.
    resulta en cualquier caso un poco ridículo pensar que alguien pueda oponerse a que los derechos de autor de una persona primen sobre las posibilidades de aprender de un grupo de gente.

  3. Pues a mi sí que mellama la atención ver cómo se plagia en el ámbito docente, cuando después pedimos a los alumnos seriedad y evitar el «copia-pega». Hemos de cambiar de mentalidad y convertirnos en «compartidores» en la red, y no en meramente «depredadores» de recursos…
    Esto que pasa con los documentos escritos pasa de forma espectacular con las imágenes. Aún hay profesores que piensan que cualquier contenido alojado en Internet «es de todos».
    Creo que hace falta más formación al profesorado sobre la utilización de recursos de otros y una extensión generalizada de las licencias tipo Creative Commons, en las que pones a disposición de quien quiera los contenidos que tu has editado, siempre que se respete el derecho de atribución (simplemente, decir de dónde has obtenido la fuente).
    A qpoiweru, decirte que yo también antepongo los derechos de aprendizaje, peo esto lo podemos entender los profesores, aunque ¿cuántas veces hemos utilizado fuentes y imágenes provenientes de fotógrafos, escritores, empresas privadas, etc. que quizás no compartan este punto de vista?

Deja un comentario

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
close-link