Toques de corneta por la muerte del proyecto 1 a 1

Como a veces me gusta leer y pensar sobre lo que han escrito otros muchos sobre temas relacionados con la Educación y las nuevas tecnologías, me he esperado un tiempo razonable para escribir algo sobre la situación de la Escuela 2.0 en nuestro país. Una Escuela 2.0 viva, pero un proyecto 1 a 1 muerto después de que mucha gente se haya lucrado con el mismo.

Pero vamos al inicio del problema. Remontémonos al diseño e implementación del plan. Un plan basado fundamentalmente en la distribución de diferente cacharrería (netbooks, PDIs, etc.) en los centros educativos, acompañados por ingentes cursos de formación montados para enseñar el uso de la herramienta. Es decir, introducir primero las herramientas para, posteriormente, poder ser usadas las mismas para llevar a cabo un cambio educativo en el propio sistema.

Dinero gastado. Mucho. Se habla de 3oo millones de euros, pero si sumamos las diferentes partidas que se han destinado a ese maravilloso proyecto (con subvenciones a diferentes portales educativos, distribuciones autonómicas, liberados docentes para hacer tareas relacionadas con el mismo cuyo salario ha de ser pagado igual que si estuvieran en el aula, pago a los responsables del proyecto, a los intermediarios, subvenciones a las editoriales montándoles plataformas de venta, campañas de márqueting gratis que han realizado a las empresas tecnológicas y de telecomunicaciones, propaganda institucional, etc.) podríamos llegar a cantidades que, posiblemente, doblarían la cantidad anteriormente mencionada. Pero, sin una ley de transparencia (aunque parece ser que el gobierno actual está por la labor -aunque ya veremos como acaban estas promesas cuando se acaben las campañas electorales en ciernes-) es muy difícil el indagar hasta descubrir el último euro gastado en este proyecto.

Pero vayamos a lo importante. ¿Qué significan esos rumores que hablan del fin de la Escuela 2.0? ¿Por qué la gente se empeña en confundir la Escuela 2.0 con el plan instaurado por el gobierno anterior?

La Escuela 2.0 no tiene nada que ver con la distribución de netbooks, ni con PDIs en todas las aulas, ni con compañías tecnológicas que venden determinados productos de hardware o software, ni con maravillosos congresos donde se expone cara a la galería las virtudes de un plan que no ha funcionado demasiado bien. Eso ha sido un proyecto 1 a 1. Un proyecto que, en los países con mejores resultados educativos en los diferentes informes (ya se que a algunos no les gusta oír hablar de PISA, McKinsey, etc. ya que consideran que los datos no son válidos porque no dicen lo que gustaría que dijeran) no han aplicado o, en caso de haberlo hecho los han abandonado.

Ayer mismo en el periódico argentino La Nación aparecía un artículo de título «la netbook casi no se usa en el aula«. Curiosamente son los países con resultados educativos mediocres quienes apuestan por este tipo de distribución de cacharros. Tampoco nos olvidemos del plan Ceibal de Uruguay que, cara al exterior se puede vender muy bien, pero la realidad del día a día en las escuelas donde se ha distribuido esos netbooks está siendo un auténtico fiasco. Eso sí, es fácil justificar lo injustificable. Siempre lo ha sido. Y, si en este caso del plan Ceibal aparecen netbooks (llamados «ceibalitas») que se venden en Ebay o con un parque de los mismos de más del 40% que no funcionan o se han extraviado se obvia por los puristas del 1 a 1.

Suenan toques de corneta por la muerte del proyecto 1 a 1. Me alegro. Más me alegraría si los responsables de este despilfarro en cacharros devolvieran el dinero que ha costado o acabaran con sus huesos en la cárcel más lóbrega. No son los únicos, pero ya estaría bien escarmentar a algunos que juegan con el dinero de todos en proyectos estúpidos y de resultados más que cuestionables.

Eso sí, no sirva lo anterior para no reconocer un gran beneficio del proyecto. Ha permitido que muchos hablemos de él y que, queramos o no, ha habido un cierto poso de su filosofía en los centros educativos de nuestro país. Una filosofía más allá del reparto de juguetitos que nunca acaban de ir del todo bien y que se estropean con demasiada facilidad, pero estableciendo los cimientos de una Educación 2.0.

Una Educación más abierta, flexible, participativa y colaborativa. Con grandes docentes involucrados (aún los menos) pero con ganas de ir estableciendo las bases de una Educación 2.0 que, tiene poco o nada que ver con esas maravillosas nuevas tecnologías enlatadas que tanto daño han hecho a una filosofía de trabajo nueva y necesaria. Demasiado dinero para algo que era mucho más barato. Pero ya sabemos que en nuestro país el despilfarro ha estado (y está) a la orden del día.

Espero que ahora «los nuevos» no se inventen otro proyecto como éste. Aunque con las cajas vacías para proyectos educativos (no para aeropuertos de vuelos fantasma para los que siempre hay fondos disponibles) parece que poco van a poder hacer.

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

13 Comments
    1. Emilio me ha gustado mucho tu forma de compartir el artículo en Twitter bajo el nombre «Latrocinio 2.0». Se ha tratado de un robo a gran escala del erario público bajo pretexto de mejorar las competencias digitales del alumnado. Son sólo países con resultados educativos más que cuestionables los que se han apuntado al 1 a 1 (one laptop for child) y ello nos tendría que haber hecho pensar.

      Lamentablemente siguen siendo muchos quienes no quieren ver la realidad del gran plan de mercadotecnia subvencionada que ha significado este plan ni, por ahora, ningún «gran investigador» de los medios de comunicación más potentes que se haya dedicado a indagar quién hay detrás de las empresas que han suministrado todos esos maravillosos cachivaches.

      Una lista con nombres y apellidos, junto con sus relaciones de parentesco con los responsables políticos de entonces que, mucho me temo, no vamos a ver nunca los pobres docentes de a pie ni el resto de la sociedad de la cual formamos parte.

  1. Yo no puedo alegrarme tanto.
    Aparte de que coincido en parte con las calificaciones sobre el gasto, no creo que pueda hablarse de una Escuela 2.0, si no se tiene detrás una tecnología 2.0. Con más, menos u con cacharritos diferentes. Será otra escuela.
    Creo que el fracaso viene dado por otros condicionantes, como puede ser el ancho de banda, pero creo que en primer lugar se encuentra la metodología y la resistencia al cambio. Ya se sabe. No se puede obtener resultados diferentes si se hace lo mismo que hasta ahora.
    No pensemos que todos los responsables del posible fracaso se encuentran fuera del sistema educativo. Alguna responsabilidad tendremos nosotros.

    1. Creo que somos víctimas de las políticas educativas de los paises. SI somos culpables!!! no gastamos de nuestra plata para capacitarnos!!!para comprarnos telefonos o máquinas que nos permitan ser usuarios de las tecnologías. Por favor! Lo único que falta que además de todo lo que nos pasa a los docentes tengamos que lacerarnos con que NO HACEMOS NADA.
      En mi país los que no hacen nada ganan por mes más de 60.000 pesos (14.000 dólares) senadores, diputados, que además tienen la potestad de votar sus propios aumentos! Los docentes de mi país este año nuevamente comenzaron el año lectivo con paros, reclamando aumentos….les dieron creo que 100 dólares más y tuvieron que aceptar. Mientras los vagos se aumentan el 150% el sueldo los que trabajan (porque ser docente no es fácil)reciben a veces un 8% de aumento….. YO NO SOY CULPABLE SOY VICTIMA JUNTOS AL FUTURO DE LAS GENERACIONES FUTURAS

    2. No confundamos el alegrarme por la paralización del plan de reparto de cachivaches y de la realización de cursos sin sentido alguno con alegrarme de que se pare la asimilación de competencias (digitales y analógicas) por parte de nuestros alumnos. Me alegro que no se dilapide más dinero público en quimeras excesivamente caras para dar unos resultados más que cuestionables.

      La resistencia al cambio no es culpa mía, ni creo que sea de los docentes que «no han querido sumarse al carro de las nuevas tecnologías». La culpa es de una Administración que ha sido incapaz de gestionar y dirigir ese cambio para que el mismo se produzca. Ha preferido mantener contentas a determinadas empresas y amiguetes. Esa ha sido su gran estrategia política y económica que ha pretendido con este plan.

      Y en referencia a la culpa de los males del sistema educativo, al igual que todos los males económicos del país… Por favor. Que me dejen de dar las culpas de algo que no es ni por asomo culpa mía. Culpa que ni asumo ni comparto.

      1. Más bien al contrario. Los que fuimos pioneros (mejorando lo presente) en el uso de la llamada entonces Web 2.0 con fines educativos, somos los que nos dimos inmediatamente cuenta de la estafa y del enorme coste que iba a tener en todos los niveles.

  2. En Argentina se introdujo el modelo 1 a 1 sólo por ganar votos para el triunfo de estas elecciones de la SRA. K.
    Lo demás que gira alrededor del proyecto es todo una farsa para medianamente sostenerlo……. La llegada iruptiva de las netbook a los establecimientos fue nada MAS QUE POR PROSELITISMO….o les queda alguna duda??? Es una verguenza!!!
    Estamos en un momento de cambio en los sistemas educativos que llevará mucho tiempo ya que hay que educar para el siglo XXI lleno de tecnología, esto recién empieza, así que hay que seguir haciendo lo que podamos, como siempre los docentes.
    Con la irrupción de las máquinas en los estableimientos NO LOGRARON NADA. Es todo un verso, asi como entraron irruptivamente a las escuelas de la misma manera debieron haber entrado las instancias obligatorias de capacitación….con todo los gastos que demanda eso, por supuesto….pero si a los politicos no les interesa que sirvan o cambien las cosas, YA ESTÁ sirvieron para los votos!!!!!
    hasta que la incorporación de las TIC no estén insertas en la malla curricular no van a presionar ni a los maestros ni a los politicos….por eso no están en los diseños curriculares y no se hace nada para que estén!
    La Fundación telefónica en su concurso 2012 Educared, propone como tema central de los trabajos la metodología Tpack http://mkoehler.educ.msu.edu/tpack/tpack-espanol/
    PIENSO: todo debemos hacer los maestros! cuando los gobiernos comisionarán gente para que hagan cosas que sirvan??????Cúando los gobiernos organizarán una formación académica universitaria para la formación docente???? Cúando pagarán sueldos acordes a la importancia de la labor que hacemos???

    1. Los gobiernos de la Sra. K y del Sr. Z (o pongamos las iniciales que queramos de políticas parecidas) son (o han sido) los representantes del fracaso educativo. Gobiernos elegidos «democráticamente» por una sociedad cada vez más decadente a la que están llevando sus políticas educativas. Pero no entremos en esa cuestión porque no es objeto del artículo y me gusta siempre ceñirme a temas educativos (o de políticas educativas).

      No ha sido un proyecto meditado ni mesurado. Ha sido un simple pago de favores o, incluso que no haya habido tales, de campaña mediática con un objetivo determinado. El de siempre. Como siempre cortinas de humo para desviar la vista de los problemas educativos reales que, en ningún caso, pasaban por poner cacharritos en las aulas.

      En cuanto a las preguntas que planteas, ¿cuántas veces no me las habré planteado en algún momento de lucidez?

  3. ¿Qué queremos decir cuando decimos que gestionamos la enseñanza? Si ( más o menos conscientes) la ideología de la que somos portadores (siempre tenemos una) está en función de una educacion bancaria, y «todo cambia para que nada cambie».
    Si por encima de comprender esta sociedad y estas culturas, desde el pasado y el presente, ejerciendo el rol de ciudadanos participativos, todavía sobrevaloramos la memoria, el academicismo y la repetición.
    Si cuando nos planteamos un trabajo colaborativo hacemos «como si» estuviésemos colaborando y en realidad no es más que «una solución de compromiso» (sacarse de encima la tarea).
    Si todavía percibimos al curriculum como el «listado de temas» decidido a niveles «ajenos» de la responsabilidad del que gestiona dia a dia la enseñanza ( lo que libera y permite eludir) y que los estudiantes tienen que dominar.
    Si cuando nos referimos a la gestión del que aprende autoreferimos y decimos «instruir», «adiestrar».

    No creo en la inocencia de algunas palabras, perdón.

    Esta discusión que se abre, también va más allá de cuánto se ha gastado, de si 1 a 1 o 2.0 o 3.0 (da frio pensar en estos movimientos cuando algunos sectores- de toda la comunidad educativa-todavía ni se han dado por enterados).

    Si aún no hay acuerdo, dicho con fuerza y claridad, ¿que más dá que sea tiza y pizarrón, o cacharros?

    saludos,

    1. En primer lugar comentar que no creo que los docentes gestionemos la enseñanza (o Educación para algunos). Creo que nosotros nos encargamos de la aplicación de una gestión que nos viene muy marcada externamente. A pesar de la «libertad de cátedra», tan ensalzada por algunos y de aplicaciones más o menos cuestionables pero siempre defendibles, la mayoría de docentes aplicamos algo que nos viene dado. Le podemos poner los aderezos que queramos. Le podemos imprimir nuestro carácter. Le podemos hacer muchas cosas pero lo que jamás podremos olvidar es que los límites nos vienen demasiado marcados.

      El trabajo colaborativo, como bien comentas, pocas veces existe en los centros educativos. Y, conforme se va ascendiendo en las etapas cada vez es mayor la dinámica «de sacarse uno mismo las castañas del fuego». Es algo observable en nuestro día a día.

      Y podría seguir respondiéndote mucho más y compartiendo muchas de las cosas que comentas, pero lo que no querría dejar en el tintero es que a mi sí me importan cuánto se ha «despilfarrado» y a manos de quien ha ido ese dinero. Ese dinero en parte es mío y como ciudadano (no sólo como docente) tengo el derecho de saber dónde han ido a parar esos cientos de millones que, desde mi humilde visión económica, es una gran cantidad de dinero para haberse gastado en proyectos tan faraónicos e inútiles (por la relación coste/resultados) como éste.

      1. Tambien a mi me importa como se administra nuestro dinero en cualquier cartera: salud, educación, etc.y como se gestionan las politicas publicas.

        De la misma manera que me importa que los que estamos haciendo la educación tengamos la lucidez necesaria como para que nadie nos venda espejitos de colores, y a eso iba.

        Cuando digo gestionar la enseñanza no digo gestionar la educación. Si bien es una relación dialéctica ( EA), separo operativamente para acenturar la parte de responsabilidad que cabe.’No puedo ser profesor si no percibo cada vez mejor que mi practica, al no poder ser neutra, exige de mi una definicion’ (P.Freire, Pedagogía de la autonomía, pag.97).

        Por otra parte, sabemos que hay diferentes niveles de gestión curricular. Acuerdo con la extrañeza y distancia que nos separa de los niveles de decisión de las políticas educativas. Sobre todo cuando el modo de construcción nos deja fuera o se nos consulta sólo para validar.

        Lo que quiero destacar es un nivel de decisión – de responsabilidad- El posicionamiento ( tal vez difícil pero necesario) de hacer efectiva la micropolitica del aula.

        Un saludo, muy amable por tu respuesta y gracias por tus posts, siempre estimulantes.

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