Tutorizar un curso en red es como usar un mal libro de texto

Voy a destapar una de las cuestiones que, no por conocidas, no dejan de tener su importancia. Estoy hablando de los cursos de formación online que ofrecen determinadas administraciones educativas y Universidades. Cursos que se tutorizan por parte de personas que no han realizado el material y, aún menos, disponen de la posibilidad de personalizar las tareas que se piden a los alumnos.

Fuente: ShutterStock
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Vaya por delante que defiendo -y siempre lo haré- la opción de los docentes de ganarse un dinero extra tutorizando cursos de formación de la administración de turno (léase cursos del INTEF u otras administraciones). No tengo nada en contra de la posibilidad de sacarse unos eurillos si uno acepta trabajar más allá de lo que marca su jornada laboral. El problema es la incoherencia de lo anterior cuando hablamos de cursos en red y de las quejas que muchos de esos tutores expresan en voz alta acerca de usar el libro de texto. Tutorizar en curso en red que uno no ha montado es usar un libro de texto. Más aún cuando la plataforma sobre la que corren los mismos es un Moodle, Sakai o cualquier otro LMS de esos tan usados en el mercado. Y es por ello que resulta la situación cuanto mínimo chocante.

¿Tiene sentido quejarse del uso del libro de texto por su rigidez metodológica y dedicarse a la formación de sus iguales con una plataforma donde todos los contenidos están realizados por terceros? ¿Qué diferencia, más allá de la plataforma, existe entre ese libro y el material que se utiliza? Yendo más lejos en la falta de personalización, ¿cómo podemos defender la existencia de cursos de formación docente cuando se exige lo mismo a todos los profesores que la realizan a nivel de actividades y ejercicios a entregar? ¿No están jugando algunos a un juego que critican en voz alta? Lo siento, no me convence.

Los cursos de formación y títulos online ofrecidos por determinadas Universidades o empresas, no dejan de ser la exportación de malas praxis aplicadas al entorno digital. Falta de personalización, desconocimiento del material por parte de la mayoría de tutores, falta de gestión del feedback y, lo que es más grave, masificación de una oferta formativa para ahorrar costes y así poder maximizar el beneficio de quien la oferta. Un beneficio que, por desgracia, jamás revertirá en una mejora formativa porque, usar la formación en red para ampliar los defectos de la formación presencial justificándolo bajo el ahorro que puede suponer es un error.

Yo lo tengo claro… tutorizar un curso en red es como usar un mal libro de texto y eso, al final, resulta contraproducente. No, no tiene ningún sentido una formación diseñada por unos y ejecutada por otros cuando hay tanto que se podría hacer. Cuando de los cien tutores que pueden llegar a coexistir en una formación X, nos encontramos que ninguno de ellos ha montado el material y se ven obligados a pautar unas actividades que les vienen de terceros es que, quizás, hay algo que chirría. Pero, resulta curioso que, sin saberse el motivo con certeza, sean la mayoría de profesionales que tutorizan esos cursos prediseñados los que, en múltiples ocasiones, defiendan la eliminación del libro de texto por marcarles lo anterior un modelo transmisivo que no se sustenta. Nada, incoherencias del docente del siglo XXI 🙂

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Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

1 Comment
  1. Sin estar en desacuerdo con el fondo de lo que comentas quiero decir que hay cursos y cursos. He creado uno y autorizado un par de veces,el mismo presenta con frecuencia un par de tareas donde los participantes deben escoger una de ellas. Pasado el módulo 3 los compañeros y compañeras hacen una autorreflexión para que después elijan completar 3 módulos más de 6 posibles. ¿Acaso esas estrategias no pretenden mejorar la atención a la diversidad del curso?

    Como dije antes, creo en el fondo de la cuestión del post pero también que toda generalidad entraña muchos errores.

    Un abrazo

    Federico

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