Un monólogo educativo ante la máquina de café

Ayer no fue un día más. A falta de casi nada para finiquitar el curso, es eso que te pones a reflexionar acerca de qué ha supuesto el mismo a nivel educativo. Y no, no te lo planteas a nivel personal, te planteas qué ha sido lo que, a nivel más mediático e interesado, ha sido este curso que queda poco para finiquitar. Da para mucho una máquina de café, la espera a que baje el vaso y, por qué no, la ingesta de ese producto cargado de cafeína mientras estás sentado en uno de los escasos sofás del instituto reflexionando sobre muchas cosas. Y la verdad es que, a lo largo de este curso, han sucedido muchas cosas.

Fuente: Fotolia CC

No ha sido sólo la improvisación de la administración educativa a la hora de establecer los criterios de evaluación y obtención del graduado en ESO. Ha sido también la nefasta gestión de la ¿última? selectividad, de la paralización -o no- de la LOMCE y, por qué no decirlo, la convocatoria de múltiples reuniones para elaborar una nueva ley educativa que, como era de esperar, ha acabado en poco más que otro esperpento. Ya, que la ilusión está por las nubes pero, después de los personajes tan variopintos que se ha invitado, los intereses que se han vertido, en muchos casos muy alejados de las necesidades de los alumnos y, por qué no decirlo, sesiones con discursos prediseñados que no dicen nada nuevo de los ponentes de los mismos, hay poco lugar para la esperanza. Bueno, si alguien a estas alturas de la película, después de leyes educativas que van creándose y deshaciéndose en función de intereses muy poco educativos con las que nos han bombardeado en los últimos años, ¿alguien se cree realmente que hay interés en hacer algo sobre el tema? Ya, seguro que crédulos hay muchos. Yo ya me mantengo fijo en el sector del escepticismo cuando se habla de políticas educativas.

No hemos de olvidar tampoco que este ha sido el curso de Cantabria y su calendario. Una Comunidad que ha decidido hacer un nuevo calendario al margen de las festividades religiosas pero que, por lo visto y según los primeros informes, ha sido un auténtico fiasco. Lo de siempre, experimentos en clave política (en este caso porque los que mandan ahí no quieren saber nada de tradiciones religiosas) para hacer otra cosa que, pudiendo ser interesante, se ha lastrado por el objetivo perseguido. Un objetivo que no era racionalizar el calendario escolar y sí jugar a la ideología. Una auténtica pena porque, sinceramente, creo que hubiera podido ser un experimento interesante si no se hubiera pervertido de esa manera.

¿Creéis que me olvido de reflexionar acerca de Escola Nova 21 y el tejemaneje que se ha montado la Fundación Jaume Bofill en Cataluña, con el apoyo nada encubierto de La Caixa para privatizar el modelo educativo catalán? La verdad es que, después de comentarme la gran cantidad de desfiles de profesorado que se está produciendo en los centros públicos catalanes ofreciéndose para dar clase, la cantidad de dinero que paga la administración a esa organización y el apoyo de la misma por parte de la administración, jesuitas y entidades con intereses lucrativos varios, da qué pensar. Pero no es sólo en Cataluña porque, por lo visto, hay interés en expandir la iniciativa a otras Comunidades y dejar, en manos de los directores, la gestión del personal con el asesoramiento de unos patronos de la Fundación Pacis. Es fácil buscar en internet sus patronos y ver que, curiosamente, hay cosas que pueden ser un poco sospechosas. O quizás, como siempre digo, sea mi visión sucia acerca del desembarco de determinadas cuestiones en los centros educativos. Es que, desde que se ha convertido a Ferran Adrià, avalado por la Fundación Telefónica, en el gurú de la educación creativa, ya pienso mal de todo el entramado.

Y ahora que hablamos de gurús, conviene recordar que nuestro querido César Bona ha sacado un nuevo libro. Uno en el que vende determinados centros educativos muy relacionados con Ashoka. Sí, vuelvo a repetir que no enlazaré nada porque es fácil buscar en Google y si uno tiene un poco de criterio y no se queda con los primeros resultados promocionales como, por lo visto, hacen algunos presentadores de radio para defender el falso argumento que las vacunas provocan autismo, puede sacarse mucho jugo y entender muchas cosas. Aparte de Bona, tenemos al tertuliano Marina y, por qué no decirlo, al nuevo referente de la educación, David Calle. Sí, ese que este año ha quedado finalista del Global Teacher Prize, un premio que está avalado por GEMS Education. También fácil de descubrir los intereses que subyacen tras ese premio y la mediatización, siempre interesada, del mismo. Eso sí, este curso se ha echado de menos a Ken Robinson aunque, su mantra de la creatividad, no falta en ninguna ponencia de esas tan guays que se han realizado a lo largo del país.

¿Metodologías más mediatizadas? Bueno, supongo que ha sido el segundo año del ABP, desbancado por el modelo Flipped Classroom (sí, eso de invertir el aula que, curiosamente, ha generado un modelo de negocio muy interesante a su alrededor con decenas de libros publicados y miles de horas de formación subvencionada) y, como siempre, con la aplicación de moda que, para este curso, se ha ganado a pulso Kahoot. Es que lo de hacer un juego con los chavales siempre mola. Más aún si pueden usar el móvil. Muy relacionado con lo anterior, el tema de la gamificación que, no sé sabe por qué, sigue convirtiéndose más en espectáculo, asignación de insignias (incluso el INTEF, en lugar de dar certificados, te da una insignia mostosa) o, simplemente, ludificación. Sin olvidarnos de MOOCs, NOOCs y SPOOCs. Esto de los cursos masivos, despersonalizados y que salen tirados de precio, es algo que también ha tenido su espacio.

No penséis tampoco que me voy a olvidar del bilingüismo madrileño, extendido a otras Comunidades. De la eliminación de las notas numéricas en Cataluña para enviar boletines llenos de conceptos que nadie -ni tan sólo un docente- es capaz de entender. De la manía de confundir la necesidad de saber conceptos económicos básicos con dedicar a crear asignaturas para que los niños de cinco años se forjen como emprendedores o, simplemente, de cualquiera de esos inventos que se han fraguado al margen del profesorado. Profesorado, por cierto, como siempre mediatizado negativamente. Suerte que este curso les ha tocado más a los estibadores. Que lo de mediatizar enemigos es algo que viene en todas las facultades de ciencia política trucha. Y con el gin tonic a bajo precio del Congreso, es lo máximo a lo que podemos aspirar.

El tema de las redes, la privacidad de los alumnos y, ciertos aspectos como el bullying se han convertido en carnaza para los medios. Los grupos de Whatsapp de padres siguen teniendo sus defensores y detractores. Al final, es que da la sensación, que todo sea bueno o malo según la óptica de uno sin tener en cuenta lo inherente del asunto. Qué le vamos a hacer. Estamos hablando de educación y aquí sabe de educación hasta aquel que abandonó en segundo de EGB. Bueno, ése siempre es el que más sabe. Ése y los participantes en Gran Hermano.

Ya… también ha habido intentos de crear y vender productos, por parte de las multinacionales tecnológicas, que son la solución a todos los problemas educativos. Ipads como modelo, mezclados con inteligencias múltiples, como engaño por unos centros educativos que consideran que la libertad de elección de centros es de los padres. Nuevamente liados con el tema de los conciertos educativos, los millones robados en la gestión de los barracones en alguna Comunidad y, esos eurillos que, por lo visto, se iban al bolsillo de los máximos responsables de la educación madrileña a la hora de concertar centros educativos. Manifestaciones en defensa de la concertada en Valencia encabezadas por el partido que cerró cientos de líneas de la pública que tiene muy claro que son sus centros. Curas en sotana defendiendo sus chiringuitos, monjas innovadoras y, jesuitas haciendo el agosto con el dinero de todos. Lo de siempre. Los alumnos a la cola, los padres encandilados por falsos oasis y brecha social aumentando de forma interesada. Qué le vamos a hacer.

Un cortado que me ha dado para mucho. Un artículo que he escrito sobre el papel, mientras esperaba que la temperatura del producto estuviera acorde con mi capacidad de ingestión. Un artículo que he trasladado, simplemente cambiando un poco los signos de puntuación, de la misma forma incoherente que me vino ayer a la cabeza y que plasmé en esa versión muy poco tecnológica.

Me dejo muchas cosas en el tintero como, por ejemplo, las reuniones horizontales de docentes, temas lingüísticos (no el del inglés que lo menciono) y, quizás, cientos de batallitas que se han ido sucediendo pero... ¿qué os podéis esperar de algo escrito en unos pocos minutos, a estas alturas de la película y viniendo de quién viene? :)
EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

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