Un viaje por el lado oscuro de la educación

Nigromancia y métodos que van en contra de todas las investigaciones científicas para mejorar la educación. Monjas, aulas en las que se hace imposible ver heterogeneidad y, en muchas ocasiones, mediatización de determinadas prácticas educativas que retrotaen la educación a épocas que muchos pensábamos que ya habíamos superado. La educación tiene su lado oscuro. Un lado plagado de intereses económicos, frases formuladas hasta la saciedad que, por repetirse, calan en muchos lugares y, por qué no decirlo claramente, incluso en profesionales dedicados a la docencia. Desprecio absoluto al conocer y sobrevaloración automática de las habilidades aunque las mismas, jamás puedan existir al margen de un determinado conocimiento. Uno no aprende ni memoriza, simplemente hace un mayor número de trabajillos, mira un montón de vídeos y convierte, sus aulas, en una multitudinaria asamblea donde, ni el docente ni el alumno existen. Existe un ente autogestionado. Todo muy bonito hasta qué, por desgracia, uno obvia que la educación es algo mucho más serio que lo anterior y que, por suerte, hay alguien en el aula que, supuestamente, debe saber cómo gestionarla y ser poseedor de más conocimientos y estrategias para llegar a ellos que los estudiantes. Lo de permitir que cada uno elija su aprendizaje es algo muy bonito sobre el papel. Con situaciones y contextos sociofamiliares complejos, lo anterior explota a la mínima que se haga dicho intento. Sí, incluso salta por los aires en esos centros cuyos documentales dan, a alguien que sepa un poco de educación a nivel teórico y conozca la realidad de las aulas de nuestro país (especialmente, aquellas donde no hay alumnos filtrados previamente y no se basan en la fe para justificarlo todo ni, en la relación de poderes que establece la misma) mucho miedo por saber que hay personas que van a comprarlo alegremente de forma totalmente acrítica. Sí, el comentario habitual para llevar a los hijos de alguien a un centro gestionado por determinadas organizaciones sólo tiene que ver con creencias, necesidad de contactos laborales futuros o, la típica frase que jamás se atreverán a confesar muchos de no querer que «sus hijos vayan con basura» (léase basura para ellos, como inmigrantes, clases bajas o alumnos con necesidades educativas especiales).

Un viaje por la innovación educativa (documental)

Los que viajamos por la educación lo estamos viendo. Hay mucha negrura en el corazón de algunos que, supuestamente, todo lo basan en el amor. Hay, por desgracia, demasiados que aún creen en la supeditación de la mujer al hombre y, por ello, defienden a capa y espada la educación que discrimina por sexos. Hay, por qué no decirlo, centros educativos muy innovadores en los que los crucifijos dan ese pedigrí tan necesario. No adoctrinan, van más allá. No usan las TIC, las pervierten para convertirlas en una herramienta de sumisión bajo el mantra propuestas innovadoras. No atienden a la individualidad, atienden a la homogeneidad que supone su modelo educativo. Y ni aún así pueden esconder lo que sucede en sus centros. Bueno, lo que algunos medios dicen, cada cierto tiempo, de sus mecanismos de segregación, ingresos recibidos y, por qué no ser aún más claro, fantasías en formato metodología educativa que está en contra de la mayoría de investigaciones que se están realizando en los últimos tiempos. Lo de la estimulación temprana, el uso de música clásica para hacer a los alumnos más inteligentes, las teorías múltiples e, incluso el usar determinados modelos basados en una herramienta para convertir la educación en un juego, no funcionan. Y no lo digo yo. Lo dice gente que, supuestamente, lleva años estudiando esos modelos.

No son sólo las escuelas basadas en supuestas apariciones ante pastorcillos o sábanas con rostros que el carbono 14 se ha encargado de demostrar que eran falsas. Son también las escuelas públicas e, incluso aquellas que aglutinan una gran cantidad de alumnos con problemas, consideradas como gueto por muchos, las que hacen ese viaje en falso a la negrura pedagógica. Siempre, eso sí, avalada por tipos que, desde púlpitos (en nuestro país siempre ha gustado el tema de encumbrar a determinados personajes, como toreros y tonadilleras) venden determinadas cosas o apuestan, sin saber de qué hablan, por modelos que imiten a los de otros países. Y eso acaba estableciendo ciertos parámetros que, dados como válidos, llegan a algún tipo con poder decisorio que se marca alguno de esos decretos educativos carajilleros cuando, por presiones panameñas, no acaba creando asignaturas para que nuestros alumnos aprendan a especular, sepan el inglés necesario para poder trabajar de camareros u obvien que, en realidad la educación obligatoria debería ser algo para conformar una determinada cultura más que para incorporar al personal en una sociedad cada vez más injusta.

Fuente: http://www.taringa.net

Pero bueno, ya sabemos que todo lo que escribo siempre es ficción. Que la realidad es que todo el mundo se preocupa por la educación en este país. Que los nubarrones son sólo de tormenta que escampa al poco. Que los paseos por la oscuridad no son nada más que paseos. Que, al final, mis ideas preconcebidas o no tener ni media guantá, hacen que dé muchísimo asco leerme porque, al final, lo único que se merecen tipejos como yo es obviarles porque no ayudan en nada a la mejora educativa. Claro que sí, los que realmente ayudan son aquellos que defienden que lo importante es navegar e importa una mierda si se llega o no al destino.

Podéis obviar el vídeo que acompaña a este post (e incluso el post en su totalidad). Yo lo he visualizado entero porque, en el fondo, es que soy un masoquista y tenía ganas de flagelarme.
EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

10 Comments
  1. En el minuto 3:50 se puede ver a una maestra utilizar la innovadora técnica de hace 30 años de los bits de inteligencia de Glenn Doman. Una técnica cuya efectividad está basada en nada porque es pseudociencia pura y dura. Una técnica que se utiliza simplemente porque a la gente le gusta como suena eso de la estimulación temprana y de conseguir futuros genios a base de andar pasando cartulinas y repetir palabras.

    Cuando hice el máster de secundaria lo teníamos que estudiar en una de las asignaturas. En esa misma asignatura teníamos que estudiar la famosa pirámide de Edgar Dale de los porcentajes, otra tontería basada en nada pero que a base de repetir machaconamente una y otra vez la gente la acaba asimilando y hasta creyendosela como si fuer el Credo.

    1. El problema de las pseudociencias es que, al final de tanto repetirse, algunos acaban creyéndoselas. Y ahora en el mercadillo educativo vuelven a resurgir con fuerza, ligeramente maquilladas y bajo el aval de determinados personajes que se ha decidido encumbrar cual dioses. Y así nos va…

  2. Jordi, me encantaría un debate abierto sobre el tema porque comparto tu crítica general hacia el postureo educativo y, además, criticó el inmovilismo pedagógico imperante actual donde todo pasa por el libro de texto, los deberes absurdos, los exámenes memorísticos y la clase magistral. Naturalmente, hay excepciones. Los que hoy hablan de innovación desconocen que algunos llevamos toda la vida enseñando de otra manera. Algunas prácticas innovadoras son metodologías activas de hace tiempo, que son válidas pero ya existían. Otras no son válidas, directamente. Otras están en controversia. Sorprende, en todo caso, la ausencia de crítica a las leyes que imponen un currículo determinado y, especialmente, a las pruebas externas que son la rendición de cuentas y determinan, de forma efectiva, cómo enseñar y qué aprender. ¿Hay que hacer cambios? Muy radicales. ¿Son los que venden las Escuelas Católicas? No de esa manera ni algunos de ellos. Sólo tengo una certeza. El sistema educativo está fallando porque no se amolda a los objetivos de la sociedad, porque está totalmente desconectado de la vida. Siempre ha sido así, pero antes la sociedad era una sociedad industrial y la Escuela seleccionaba a los alumnos para una posición en la misma. En la sociedad de la información, este rol de la Escuela ha dejado de ser válido pero seguimos haciendo lo mismo, una y otra vez. Hay que cambiar, fines educativos, organización del sistema y, desde luego, la práctica pedagógica del profesorado. Cambios para que todos los alumnos, sin excepción, tengan el derecho efectivo a la educación, sin exclusiones, sin barreras y sin experimentar con ellos métodos absurdos pseudo científicos.

    1. Qué puedo responderte, Víctor, al comentario, más que comparto todos tus puntos de vista. Me quedo, eso sí con el tema de los cambios educativos y organizacionales del asunto porque, al final, es lo que va a marcar el futuro de esos millones de alumnos que tenemos en nuestro sistema. Eso sí, entendiendo la educación como el aprendizaje para la difuminación futura de esa brecha social tan sangrante actualmente.

      No son prácticas mediatizadas, ni todas innovadoras. Hay cosas que funcionan, otras que no y, muchas otras que sí que debemos experimentar porque sabemos que pueden funcionar. Otra cosa es que nos guíen quienes tienen intereses muy poco educativos, salmodios y encantamientos o, por desgracia, argumentos pseudocientíficos que no se sustentan a la mínima investigación seria. Bueno, que no se sustentan ni tan sólo para los que damos clase y sabemos qué hay.

      Un saludo y gracias por tan interesante comentario.

  3. Hola Jordi, quizás sea meterme donde no me llaman, pero llevas unos cuantos artículos en los que me parece que te has vuelto excesivamente realista-pesimista ( persona que cuando se siente optimista piensa como un pesimista), es posible que sea por la primavera, o el final de curso, pero das la impresión por tu forma de exponer que estas «algo, bastante, muy quemado y de muy mal humor», lo que creo, no es bueno para la salud psicológica de ninguna persona.

    Encuentro a faltar ese humor y frescura que tienes en los escritos de principio de curso, ese tratar estos asuntos espinosos con esa nota de «bien savoir faire» en los que pones en evidencia todas esas manipulaciones por parte de gurús, empresas y organizaciones economico-educativas, sin que parezca algo personal.

    Me da la impresión de que te esta afectando, y mucho, lo que es malo, principalmente para ti, pero no solo, ya que parece que el GEOEE (gurús. empresas y organizaciones …) esta consiguiendo encasillarte-anularte llevándote a una posición que podrían decir que padeces de síndrome conspiranoide. No dejes que puedan alegar que eres un extremista educativo.Los comentarios y ataques maliciosos no tiene porque tener como objetivo principal desprestigiar en ese momento a la persona, sino que pueden querer hacer que se mueva a otra posición o forma de actuar o decir las cosas desde donde sea posible atacarle.

    Si es necesario, tomate un relax, descansa, pero vuelve con renovadas energías y con esa sutileza y frescura que tenias en anteriores artículos. Y consigue, de nuevo, que las críticas destructivas no te afecten, por eso, por que sabes que son destructivas y esa es su finalidad.

    Con mis mejores deseos, y ojala me equivoque en mis sensaciones anteriores, espero disfrutes de un buen final de curso, porque sientas que tus alumnos han superado y bien otra etapa de su aprendizaje, que al fin y al cabo es por lo que estamos en la enseñanza.
    JManuel

    1. No creo que sea así. Menos aún revisando las propuestas que, de forma constructiva, estoy haciendo últimamente en mis últimos artículos. El problema, quizás, es que haya muchos que estén vendiendo determinadas cosas y nadie esté chitando. El problema es que, a estas alturas de curso, una ya lleva mucha realidad a cuestas y le cabrean los remedios milagrosos de algunos o los experimentos mengelianos. El problema es que, al final, siempre existe el típico que habla de la «necesaria atención psicológica de terceros» para hacer demagogia en sus respuestas para evitar la crítica.

      Yo sí que encuentro a faltar un aporte en el artículo porque, sinceramente, si uno se pone a escribir sobre abejas y le aparece un tipo hablándole sobre meloncillos, es que alguno tiene un problema. Y no creo que sea el primero.

      Siempre disfruto de los finales de curso, de los principios y, dentro de mis posibilidades del núcleo argumental del mismo. Gracias por preocuparte por mi salud mental 🙂

  4. Cualquiera sabe que la clave es el alumnado. No hay más (la metodología puede ayudar en parte, agrupamientos, TICs pero no son decisivos … Ahí tenemos a C. y León). Y los padres eligen en su mayoría estos centros fiados de esa preselección del alumnado (vía dinero, conminacion a abandonar si la lías a la 1ª, …). Bueno, realmente en general los padres eligen no por programas, metodologías y tal sino por el nivel del alumnado del centro. Alguno habrá que se trague el rollo pero me da que la mayoría quiere compañeros para sus hijos de familias que deseen que aprendan en un marco estable. Entre estos alumnos es mucho más fácil esto del ABP y demás aunque los estudios demuestren que si antes no hay nada esto es un bluff, pero al tener más nivel pues pueden sacarle más partido, y si encima no hay rebelión permanente en el aula pues aún más fácil. Y como esto vende pues se ha tapado el hecho clave, la preselección, justificando el aparente gran resultado con estas «nuevas» prácticas dando encima un aire de modernidad a centros religiosos (me da igual que fuera una cooperativa de izquierdas de estas cool). Y otros centros y gentes con alumnos estándar, es decir, de todo un poco, pues se lo está tragando y haciendo ABP, flipped y demás con alumnos con escasos hábitos de trabajo más numerosos, clases con ruidillo y demás. Y claro, no van a reconocer el error, esto se convierte en una cuestión de orgullo. Y venden momentos puntuales como generales ¿Cuando aparecen fotos de un centro o videos de propaganda, cuántas de esas imágenes son alumnos en laboratorios o talleres con el profesor entre medias? El emperador desnudo

    1. Es curiosa la necesidad de argumentar positivamente acerca de alguna metodología, obviando preselecciones, segregaciones y, por qué no decirlo, esos momentos en los que no funciona el invento. Bueno, es más necesario en centros que consideran al alumno como cliente que a los que consideran su función como servicio público.

      Saludos.

  5. Hola Jordi
    El problema de la educación hoy en día es averiguar para qué se tiene que educar.
    Es normal que las escuelas católicas quieran educar en los sentimientos puesto que es el sentimiento es la base de la fe y la fe es la base de la religión. Ellos quieren educar a personas que sean buenos católicos, luego, es normal que quieran educar las emociones(por supuesto, las correctas)
    Ahora bien ¿cuales son las exigencias del mundo actual?¿del mundo futuro?
    Averiguar lo que han de ser las personas del futuro es la base de la educación de hoy. Pero ¿quienes han de establecerlo? ¿las religiones? ¿los políticos? ¿las megacoporaciones?
    Creo que eso es lo que deberíamos estar pensando los educadores.
    Lo demás es decidir sobre herramientas
    Un saludo. Y sigue haciéndonos pensar

  6. No puedo menos que quedarme con tus preguntas… ¿para qué educamos? ¿quiénes han de decidir el modelo educativo? ¿es factible educar para el futuro obviando el presente? Ya, esta última me la he inventado pero creo que está muy relacionada con las otras que planteas.

    Un saludo.

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