Una de aclaraciones

No me gusta dar mayor importancia a aquellos que, por los motivos que sea, tienen la necesidad de llevar las cuestiones educativas a un terreno personal. No, no me apetece enzarzarme en discusiones estériles acerca de quién la ha dicho más grande y, aún menos, en dinamitar puentes entre personas -no siempre docentes- que podemos tener discrepancias puntuales acerca de determinadas cuestiones. Eso sí, lo que me apetece en este post es aclarar algunas cosillas.

Fuente: Fotolia CC
Fuente: Fotolia CC

En primer lugar me gustaría aclarar que esto, como he dicho en repetidas ocasiones, es simplemente un blog donde se exponen, con mayor o menor fortuna, las opiniones de quien escribe. No es un muro de las lamentaciones virtual ni, aún menos, una guía acerca de lo que debería ser la educación. Seguro que muchos saben más de lo que escribo que yo. Eso sí, agradecería que, para descalificar una opinión acerca de un determinado tema no entraran a la descalificación fácil acerca de lo «que mucho que saben ellos y lo poco que sé yo». No, no es demasiado productivo enrocarse en la superioridad teórica para esconder bajo una tupida alfombra las críticas que puedan recibirse. Nadie es profeta en su tierra y, aún menos, quienes han puesto millas entre lo real y lo irreal. No hay una realidad única, simplemente puntos de vista acerca de determinadas cuestiones.

Otra cuestión básica es lo innecesario que resulta para mí caer bien o mal a nadie. Nadie me presiona por opinar en una u otra dirección. Algo que, por suerte, me permite reflexionar sobre temas que quedan ocultos tras una capa de intereses varios. Y sí, curiosamente, son esos intereses los que priman en algunas ocasiones la necesidad de criticar. No, no me gusta pero, reconozco que, cuando a uno le va el pan en ello, es capaz de afilar las garras y morder hasta más allá de la yugular. La libertad es maravillosa y, por ahora, poder tenerla es una bendición. Libertad para opinar porque, a la postre, esto es sólo un cúmulo de ideas inconexas e incoherentes que van modificándose con las experiencias personales. Eso sí, a veces complementado lo anterior con algún artículo más «técnico» para hablar de alguna cuestión relacionada con el uso de tecnología en el aula. No, no puedo evitarlo porque me encanta trastear, probar, equivocarme  e intentar aprender de los errores.

La ideología de los redactados también es muy errática. No, no me apetece posicionarme de forma global y prefiero, más allá de la misma -que influye ya que, para qué lo voy a negar porque es algo imposible de obviar- intentar analizar qué sucede y expresar mi opinión acerca de las decisiones que se van tomando. Estar en contra de algo no significa estar a favor de su opuesto. Quizás, cada vez, tengo más claro que la tonalidades de grises es superior a la necesaria. Grises que, en función de muchas cuestiones, pueden ir aclarándose en proporciones que no siguen ningún tipo de patrón.

Repito que nunca me ha gustado escribir para agradar. En ocasiones, a los meses de escrito algo, reviso lo que he escrito y, estoy seguro, que no lo volvería a escribir. No por nada, simplemente porque, cada día que pasa uno tiene experiencias personales que le hacen ver la realidad más o menos colorida. No sé si es sano pero, como mínimo, lo veo como una evolución personal y profesional.

Por cierto, no sé si soy mejor docente teniendo un blog pero me apetece tenerlo. Me apetece verter mis pensamientos en voz alta y, por supuesto, aprender de la interacción que puede generarse de esos redactados. Más allá de lo anterior, un simple divertimento que por ahora me apetece seguir teniendo.

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

9 Comments
  1. Quién no esté de acuerdo con tu forma de opinar, tiene dos opciones, o discrepar contigo de manera educada (las discusiones suelen ser más productivas, incluso, que las reuniones) o no leerte, es fácil, pero llegar a la descalificación o el insulto, me parece lamentable. Quién no entienda que en tu blog puedes escribir lo que te dé «la real gana» (para eso es tuyo) tiene un problema. Tus post, reflexiones y críticas en mi opinión dan mucho que pensar, y por eso te leo. Tus aclaraciones vienen bien, pero al que no le guste el blog, lo tiene fácil. Yo seguiré leyéndote y, por supuesto, seguiré opinando.

    Un abrazo Jordi.

    1. A mí las reflexiones me dan posibilidad de aprender y conocer a mucha gente interesante. La opinión, en concordancia o discrepancia, es lo más enriquecedor del mundo. Y, por cierto, más productivo que las reuniones que se realizan en la mayoría de los centros educativos por obligación, lo es prácticamente todo 🙂

      Uno de vuelta.

Deja un comentario

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
close-link