Una necesaria expresión de gratitud

Hoy no voy a hablar de Educación ni de nuevas tecnologías y, voy a dedicar mi artículo a las emociones; a mis emociones. Por ello, no habrá ni imágenes, ni vídeos, ni nada que pueda desvirtuar lo que se esconde detrás del siguiente texto.

Después de escribir cientos de artículos, contestar a numerosísimos correos electrónicos de muchos compañeros, participar en varias actividades colaborativas y, otras cosas que tienen más que ver con lo personal que con lo profesional, no puedo menos que agradecer y sentirme contento por la cantidad de cariño recibido (que se puede medir de muchas formas, y que ha sido experimentado a nivel personal y virtual -aunque virtualidad y presencialidad en este caso se complementan en muchos casos-).

He aprendido mucho, y de cosas más importantes que de temas puramente educativos o tecnológicos. Ello debo agradecérselo a muchísima gente que me ha expresado su empatía y su saber hacer como personas. También debo agradecerlo a las personas que, en algunos casos, expresáis opiniones divergentes a las mías, cosa sana si es sin acritud y facilita un diálogo enriquecedor.

No estaría de más hacer un listado de la maravillosa gente que he conocido este año; esas personas que, día a día (virtual o presencialmente) me dotan de tantos inputs, que la sensación agradable de felicidad se acrecenta exponencialmente en cada segundo con su interacción. Pero sois tantos y tantos, entre los que conozco y los que me quedáis por conocer, que se hace una lista demasiado larga que ocuparía varias líneas de mi blog (bajo riesgo de dejarme a más de uno) desvirtuando, en cierta manera, esta simple entrada.

En fin, un artículo para agradeceros a todos y todas la ayuda que, sin saberlo, estáis prestándome en una etapa en que gran parte de mis decisiones las marca unas determinadas situaciones personales, que afectan en gran medida a las profesionales.

Y, como me decía una gran persona… a continuar, que aún queda mucho por conocer, aprender y sentir.

¡Gracias por estar ahí! (donde espero que sigáis mucho tiempo)

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

2 Comments
  1. Agradecerte, Jordi Marti, por tus temas muy bonitos que llevan mas aya de la imaginación. La honestidad constituye una cualidad humana, que contiene en comportarse y expresarse con sinceridad y coherencia a actuar en forma honesta, que requiere un apego a la verdad que va mas aya de la intención.

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