Vuelven las gafas de pasta y los zapatos de charol

Ya no existen personas, salvo aquellas que se quedaron ancladas -y siguen estándolo- en un estado de dejadez absoluta, que sigan llevando gafas metálicas. Lo más es llevar gafas de pasta. Y sí, si puede ser que sean más grandes que el tamaño facial. Son la moda. Permiten ver mejor y, cómo no, en próximas temporadas se van a personalizar con algún adorno entre varilla y oreja. Gafapastas y charoleros pasean por las calles. Sí, soy tan moderno que me permito incluso inventarme palabras. Que el vocabulario sólo sirve para decir lo que uno quiere y, por suerte, Google te admite cualquier expresión siempre que consigas ser trending topic y crear su propia página en la Wikipedia. Que lo moderno es lo mejor. Etapas de modernidad que obligan a ser más retro que lo antiguo. Seamos sinceros, lo de moda retro quedaría muy mal a la hora de hablar de lo más in y llevable del mundo mundial. ¿No es así tron? ¿A quién no le mola mazo ser moderno y hacer/llevar lo mismo que sus congéneres? Que la raza humana es mucho de imitación y los bolsos de Buitoni (la pasta fresca también vive de nombres similares) comprados bien de precio al mantero de turno permiten llegar fácilmente a fin de mes.

Fuente: https://brainstomping.wordpress.com

No es posverdad, es posmodernidad. Más modernos que nunca. Más ilustrados en vivencias sentimentales de tercero que con el ya, extinto Lecturas que sólo sirve para leerse en la peluquería que hacen la misma permanente de siempre. Los colores naranjas, rojos y verdes han pasado a la moda. Ahora se lleva lo natural. El parto, si puede ser, con mucho dolor. Amamantar hasta los cincuenta si fuera posible. Lo del rol de la mujer liberada que vendieron en los setenta, que quería padecer poco y por eso daba biberón a sus hijos para poderse incorporar a su trabajo, ya no se lleva. Que el parto es algo irrepetible. Igual que la medicación. Ahora unas velitas o agua azucarada… que lo moderno es morirse de dolor de cabeza. A la mierda el ibuprofeno. Inventos de farmacéuticas que sólo quieren hacer su agosto con las dolencias del prójimo. Remedios caseros a base de plantas tóxicas como solución a todos los tipos de cáncer. Homeopatía y homeópatas como héroes del mal ajeno.

Políticos sin chaqueta de pana. Corbatas a juego con tejanos desteñidos. Imperialismo yanki para un revival de comunismos ya extinguidos por la presión del capital. Berlineses sin muro pero golpeados por asesinos en serie, haitianos que siguen muriéndose de hambre y, por cierto, ¿alguien se acuerda de Somalia? No, ahora la moda son los refugiados sirios. Eso sí, hasta que salga otra causa imprescindible. Muertos de primera y de segunda. Micro y macromachismos que acaban con demasiadas vidas. Sólo una ya sería intolerable. Gente que ama diferente que se ve cuestionada por todos. Racismo que no existe de boquilla pero llena la mayoría de chistes entre colegas. Cruzcampo como síntoma de la dejadez en la fabricación de cerveza. Ganado y ganaderos cada vez más pobres. Supermercados frotándose las manos.

Vuelven también los pobres. Los muy pobres. Bancos de alimentos a nivel de cartillas de racionamiento. Banderas de unos y otros para esconder miserias. Pobres, ricos y muy ricos vuelven a estar de moda. Que uno sea pobre no importa, lo que importa es que su vecino lo sea más. Una moda nada pasajera que sigue siendo más actual cada día que pasa. Pasotas y pasotismo a partes iguales. Ombligos y ombliguismo a la orden del día. Leyes que se cumplen o se incumplen según lo que gustan a uno. Democracia sólo si sale lo que voto yo. Premios Nobel de la Paz de pacotilla y santas que fueron de todo menos santificables.

Vuelven, como he dicho en el título, las gafas de pasta y los zapatos de charol. Lo demás, como siempre, producto de una imaginación calenturienta de alguien que sigue teniendo muy mala digestión y aún peor coherencia literaria.

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

No Comments Yet

Deja un comentario

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
close-link