Ya no nos tomamos ni la molestia de buscar en Google

No sé si la inmediatez que han supuesto las redes o, la simple necesidad de encontrar y repetir hasta la saciedad esas noticias que, por lo visto, están más acordes con nuestra ideología deban viralizarse hace que, al final, todo se convierta en una difusión masiva de noticias que, ni tan sólo han sido consultadas en Google para buscar la fuente original de las mismas. No sé si es peor que nuestros alumnos fusilen directamente de la Wikipedia los trabajos o que, personas supuestamente capaces como somos los adultos -y, entre ellos los docentes- demos por válidas diferentes informaciones sin, ni tan sólo tomarnos la molestia de buscar en Google. Si lo dice un medio se da por válido. Si lo dice alguien que tuitea acorde con nuestra ideología lo damos por válido. Si tiene 300 retuits, también. Ya no es sólo la incapacidad de cuestionarse nada; es el simple hecho de plantearse la comodidad de difundir bulos o verdades muy sesgadas y manipuladas ideológicamente.

Fuente: http://www.crearcrear.com

En el día de ayer conocíamos la noticia que publicaba un medio español acerca de la limitación de las aulas francesas en Primaria a 12 alumnos. Ya, una buena noticia para todos aquellos que creemos en que la reducción de ratios mejoraría el aprendizaje de nuestros alumnos. Y, mezclado lo anterior con la noticia acerca de la eliminación de la concertada portuguesa que se difundió masivamente hace unos meses, ya hay algunos que dan palmas con las orejas. Pero, ¿de verdad nadie se ha puesto a contrastar las fuentes? ¿Nadie se ha planteado acudir a los medios lusos o franceses y ver las versiones según la ideología de los medios? ¿Nadie tiene la capacidad de buscar en Google y traducir al noticia original en esas lenguas? ¿Nadie se lee los decretos anteriores -en caso que existan- o la información que nos suministra la página web de los Ministerios de Educación respectivos? Ministerios a los que, por cierto, se puede acceder de forma muy rápida buscando en Google. Es que ahora da la sensación que no servimos ni para buscar. No sé si es la propia sociedad o la rapidez de consumo bulímico que exige la misma la que genera lo anterior pero, es que hay ocasiones en que la mentira es tal que, salvo que haya gente que pase olímpicamente de leer entre líneas o dar a algunos enlaces que se suministran en la propia noticia, no se entiende la difusión de ciertas cosas. Bueno, sí… siempre hay alguien al que le gusta que le den retuits o me gustas en Facebook y, por eso, sin ni tan sólo leerse la noticia más que, con suerte, en diagonal, la publica sin tapujos. Y ya si tiene un determinado grupo abultado de seguidores… se da por buena. Sí, como quien da por bueno lo que escribo de forma incoherente y da valor absoluto a determinadas reflexiones muy personales sobre mi idea de lo que debería ser la educación. Ya, me estoy tirando piedras sobre mi tejado pero como no vivo de ello ni tengo ganas de hacerlo, me puedo permitir el lujo de decir que, en ocasiones, puedo equivocarme y mis apreciaciones quizás estén, en determinados momentos, sesgadas. Eso sí, en otras no. Al menos cuando cito fuentes o enlazo a documentos oficiales. Bueno, también podríamos poner en cuestión el caso anterior.

No lo sé. Quizás es que me preocupa que sólo se lea una parte de la historia (la que nos interesa) y se obvien las realidades que no nos gustan. Quizás es que, al participar en el tramoyismo de las redes (sí, mea culpa… pero es lo que tiene nuestra sociedad) hay tendencia en reproducir lo que sucede en las mismas y, por determinados motivos, dotar de valores absolutos a mentiras interesadas. Quizás todo el tema de las redes se haya creado para pervertir y manipular la opinión del personal. Quizás es que, al final, de lo único que tenemos ganas es de encontrar a alguien que nos dé la razón. Quizás es que, al igual que se está perdiendo la capacidad de concentración en muchos debido a la irrupción de determinadas tecnologías y el mal uso que estamos haciendo de las mismas, ya nos cueste contrastar aquello que nos están diciendo. Bueno, quizás es que si alguien dice lo que queremos oír tampoco nos importe demasiado contrastarlo con una simple búsqueda en Google.

Todos mis posts tienen una inspiración y, en este caso, la misma ha sido gracias a un tuit de Rafael Benítez donde decía textualmente el título de este post.
EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

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