Yo también veo vídeos… en el aula

No es un delito usar material multimedia para complementar el aprendizaje de nuestros alumnos. Hay vídeos por la red que, al menos en el caso de Tecnología y creo que extrapolable a otras asignaturas, ayudan a entender ciertas cosas, llevar a cabo ciertos proyectos o, simplemente, establecer una reflexión acerca de ellos una vez finalizados los mismos. Es un elemento que, al igual que el lápiz, el papel, la wikipedia o la realización de dinámicas de juego puede ir muy bien en determinados momentos y con determinados grupos. Debemos, como he dicho en más de una ocasión, aprovechar todo lo que nos brinda la tecnología, la experiencia de aula de otros o, simplemente, aquello de lo que dispongamos en cada momento para usarlo con nuestros alumnos. A más recursos disponibles, muchísimo mejor. El problema es priorizar el recurso frente a la necesidad. Y, por ahí algunos no pasamos.

Fuente: https://filmfestivalalliance.org

Si los docentes somos guías del aprendizaje debemos seleccionar los recursos que vamos a usar en el aula. Debemos tener claro el qué, el para qué y, lo que es más importante para no cometer determinadas barbaridades, el cómo. No todo tiene un sentido y quizás, en determinadas ocasiones, el formato vídeo sea contraproducente, la instrucción directa un error o, simplemente, el uso de determinadas herramientas un lastre que nos quita tiempo y no consigue lo que nosotros pretendemos. A veces, por desgracia, la herramienta o la metodología complica el proceso de enseñanza. Complicar el proceso de enseñanza implica dificultar el proceso de aprendizaje de nuestros alumnos. Algo que es fácil de entender a poco que alguien tenga claro en qué consiste la profesión docente, entienda realmente a quién se debe y parta de la base de la necesidad de gestionar el aula que tiene en sus manos. Bueno, hablar de aula puede hacerse extensible al propio centro porque, en ocasiones (según necesidades y posibilidades), nos embarcamos en proyectos globales, transversales y en el que intervenimos varios docentes y grupos.

Este primer trimestre hemos montado una impresora 3D con los chavales de Bachillerato. Bueno, la han montado ellos y, como las instrucciones que venían en pdf eran ininteligibles tuvieron que buscarse la vida. ¿Y dónde se la buscan? ¿En un docente que, por mucho o poco que sepa de Tecnología, jamás ha montado una impresora 3D o acudiendo a materiales que están disponibles en la red? ¿Qué materiales son los mejores en red para aprender a montar cosas? Claro que sí. Los vídeos. Un vídeo que permite ser parado continuamente y bien realizado es una herramienta muy potente para acabar pudiendo llevar a cabo ciertos proyectos. Un vídeo, eso sí, que complementa la ayuda que como docentes podemos dar en el aula y que, por sí mismo, deja de tener ningún sentido para el aprendizaje. Si yo grabara mis clases y las publicara en red no aportaría nada más allá de dar algunas ideas (buenas o malas) a docentes de mi asignatura porque dar clase depende del grupo que tienes delante, de lo que dispones y de tu manera de ser. No soy igual que mis compañeros y, por suerte para ellos, ninguno es igual a mí. Bueno, tampoco creo que haya nadie idéntico en las aulas ni que trabaje de la misma manera porque todos los profesionales de la educación tenemos nuestros matices y maneras de hacer.

El vídeo es una herramienta más. Muy potente si se usa correctamente. Un desastre usada como un modelo de visionado estático de conceptos teóricos. Sí, por mucho que pongamos mecanismos de control y evaluación a lo largo del vídeo con alguna de esas herramientas tan maravillosas que tenemos ahora disponibles. Un vídeo puede ser lo mejor o lo peor. Y, seamos sinceros, ver y usar vídeos en el aula bajo la supervisión del docente puede ser tan positivo o negativo como uno pretenda o, tal vez, como marque el contexto. No hay dos alumnos iguales y, personalizar el aprendizaje, jamás ha sido cuestión de vídeos. Eso sí, como material de apoyo o para ciertas cosas compro el formato vídeo, al igual que compro la clase magistral bien entendida e, incluso, un escape room realizado de forma puntual con un objetivo muy claro. Bueno, incluso sin objetivo porque, a veces dar clase obliga a romper un poco con la monotonía.

Aprovecho este post para agradecer a todos aquellos que cuelgan materiales en red, especialmente multimedia, porque ello hace que, como docentes podamos tener más herramientas para ser usadas en el aula. Otra cuestión es que ese material sea más o menos válido pero, por suerte, el trabajo de un docente es realizar un filtro del mismo. Algo que hacemos la mayoría antes de usarlo.

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
Jordi Martí

Docente desconcertado que intenta encontrar su lugar en un mundo que no entiende. O que prefiere no entender.

No Comments Yet

Deja un comentario

EDUENTERTAINMENT

Cuando la Educación se convierte en espectáculo

En un contexto en el que el espectáculo educativo está a la orden del día, conviene reflexionar acerca de la implicación de este "eduentertainment" en nuestras aulas.
close-link